Rencor

Posted by on Jul 10, 2017 in blog | 1 comment

Rencor

-» Rencor «.- La palabra  brotó de su boca de manera limpia y clara como si siempre hubiera estado ahí y por primera vez saliera más allá de su mente.

– ¿ Rencor ?.- Repetí.

– Sí, creo que es eso lo que siento y lo vengo sintiendo desde hace muchos años. A veces está más presente. Otras veces menos. Siempre está ahí … Creo que es una emoción que se me instaló por vivir de manera continuada situaciones injustas.

– ¿ Injustas ?. ¿ Injustas con alguien en particular o en general ?

– A ver, según va pasando el tiempo y soy más y más consciente de cómo son las cosas y la capacidad que los adultos tenemos para actuar.. me doy cuenta que se me trató de manera injusta durante muchos años. Y hablo de alguien en particular, que disculpa, prefiero dejar » así «.

– Claro , como quieras, ya sabes que tú eres libre para hablar y para callar. Para mí, que tú alcances consciencia de tus emociones es suficiente.

– Ya… la verdad que nunca había podido explicar con tanta seguridad esta emoción.

– Y, ¿ cuándo nace el rencor ?.

– Pues según me voy haciendo más mayor y me doy cuenta de que recibí un trato que en nada se correspondía a mi comportamiento, a mi carácter… Un trato, unas palabras, unos comportamientos desmedidos … en base a una relación de autoridad … Hoy yo ocupo esa posición y jamás se me pasaría por la cabeza tratar así a nadie. Con esa indolencia, desde esa situación de » poder «. Según va pasando el tiempo me enfado más y más… al ser más consciente de que esa persona actuaba conmigo como si yo le perteneciera…

– Cuando eso ocurría…

– Creo que yo trataba de hacer que era un juego, era un adolescente e hice de » acatar órdenes » un juego, tratando de buscar una recompensa si lo hacía bien. El contador se ponía a cero cada día y resultaba agotador. Creo que tengo rencor a la persona que se aprovechó de mi inocencia, de mi ingenuidad, de mi tiempo, de mi bondad, de mi amor…Y la verdad, dudo de que le sirviera para algo… En contador cada día estaba a cero… ya te digo.

– Esa emoción de rencor… me decías que sigue en tu día a día..

– Sí… y al ser cada vez mayor se convierte para mi en un lastre. Sé que es bueno perdonar, olvidar… para seguir caminando… pero me resulta muy difícil.

– En aquella situación, ¿ qué hubieras necesitado para salir de aquello ?

– Era bastante joven… independencia económica, independencia emocional, madurez… Pero si te digo la verdad, tenía la que podía tener por mi edad… Sigo pensando que la relación era sumamente desequilibrada. Y cada vez que me doy cuenta de ello… .- ( Calla … y toma aire … )

– ¿ Crees que ese rencor pueda estar ahí para decirte algo ?, ¿ Crees que pueda tener alguna utilidad ?

– La verdad es que preferiría que hubiera otro sentimiento en su lugar… .- ( Sonríe )

– Te propongo hacer un juego… ¿ quieres ?

– ¿ Un juego ?

– Sí… una especie de juego… Te cuento… Quiero que me digas de 1 a 10 cómo de intenso es tu rencor  hoy.

– Ocho !

–  Vale ahora, quiero que cierres los ojos y te centres en tu rencor y me digas…Si lo tuvieras que situar en alguna parte de tu cuerpo… ¿ dónde estaría ?

– ( Cierra os ojos )… Pues en el pecho, en el lado izquierdo…

– Y si tuviera forma… ¿ cómo sería ?

– Forma… pues mira, me lo imagino como chapapote, negro, viscoso que logra pegarse a mis músculos,  mis huesos, a mi corazón..

– ¿ Qué más ? ¿ Es brillante ?, ¿ es mate?, ¿ se mueve ?, ¿ tiene temperatura ?, ¿ huele a algo? . ¿ Suena ?.

–  Ya te digo, es como chapapote, negro mate, que se mueve lentamente, templado. Sin ruido, sin olor…

– Bien, ahora quiero que te imagines un haz de luz que viene de fuera y que incide directamente en esa forma de chapapote mate, que está en el lado izquierdo de tu pecho, rodeando tu músculos, tus huesos tu corazón.. Ese haz de luz hace que esa forma salga  fuera de ti lentamente… como si se devanara una madeja …

– Un haz de luz… Sí lo tengo… Está saliendo..muy poco a poco..

– Muy bien. Dime… ¿ toma alguna forma ? 

– Sí, es como una roca de lava, negra, dura… que está a la altura de mi pecho, a mi izquierda. Es como una roca… 

– Descríbemela un poco más… ¿ puedes ?

– Es eso, una roca de lava… de volcán… dura… quieta, mate, negra, porosa, como a un metro de mi. Ni fría ni caliente… Parece flotar frente a mí… pero estática.

– Bien.. ahí tienes a tu rencor, frente a frente… Dile que quieres hablar con él. Dile que te permita hablar con él.

– ( Asiente )

– Una vez que podéis hablar, pregúntale, para qué está ahí. Pregúntale si tiene algo que decirte…

– ( Toma aire y frunce el ceño  ) Me dice que está ahí para evitar que aquella injusticia quede en el olvido, quede tapada por el paso de los años…

– ¿ Qué más ?

– Para hacerme ver que quien hizo eso, eligió hacerlo así. Pudo hacerlo de otra manera pero eligió hacerlo así y fue absolutamente injusto…

– Dale las gracias por la información, pregúntale qué quiere que hagas…

– Está ahí para dar sentido aquella situación, para que se tenga en cuenta… para que se cuente, para que se recuerde, para que deje de ser un tabú del que nadie habla, haciendo como si nada de aquello hubiera pasado. El rencor es como un recordatorio de que aquello sí paso… aunque ahora se pierda en los años… Sabes, creo que un día debería de  escribirlo o algo. Recordarlo todo con detalle para dejarlo marchar.. ( Dos  » lagrimones » resbalan por sus mejillas

– Pegunta a tu rencor que si tú haces tu parte, el hará la suya y desaparecerá.

– ( Toma aire levantando mucho las cejas y asiente con la cabeza )

– Bien, da las gracias por toda a información que has obtenido…

– ¿ Qué quieres hacer con esa roca ?

– Me gustaría que explotara en mil pedazos, qué digo pedazos… en polvo de roca negro y que desapareciera

– Perfecto.. puedes hacer con la roca lo que desees… Cuando quieras puedes abrir los ojos.

– ( Abre los ojos y se seca las lágrimas )

– Si tuvieras que darle intensidad a tu rencor de 1 a 10 …

– Cuatro… o cinco.

– ¿ Tienes nueva información sobre la situación que estás viviendo en relación al rencor ?

– Sí… tengo nueva información… e ideas para poner en marcha y … » hacer mi parte «.

                                                                                ooo

Este texto forma parte de un proceso de coaching reciente. Esta entrada se ha realizado con la autorización del cliente que, previamente a la publicación, ha leído y dado el visto bueno a este texto.

Estoy segura de que en breve empezará a hacer su parte… y su rencor desaparecerá. 

Decidió escribir … aunque le cuesta saber por dónde empezar… Espero que también esto le sirva para empezar su historia y dar lugar a su » nueva historia «. 

( Solo decirte que gracias por elegirme )

Nuestras emociones siempre están ahí para decirnos algo… Una vez que escuchamos… y actuamos dejan de tener razón de ser. Que un reto sea difícil debe de motivarnos aún más… ya que el resultado será mucho más enriquecedor.

 

 

 

 

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One Comment

  1. Es un artículo precioso, muy claro y, sobre todo, que incide en lo importante se conocerse uno mismo y entender los sentimientos.

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