Rejuveneciendo tu cerebro en tres pasos.

Posted by on May 29, 2019 in blog | 2 comments

Rejuveneciendo tu cerebro en tres pasos. ¿ Lo hacemos ?

Sí, es cierto. Cada día vivimos más.

Nuestro cerebro y nuestro cuerpo conviven de manera casi inseparable hasta que alguno de ellos da síntomas de agotamiento. Hace dos mil años la media de edad de vida rondaba los cuarenta años. Normalmente era el cuerpo el que sufría algún deterioro fruto de enfermedades, luchas, hambrunas… 

Cuando el cuerpo empieza a fallar , la mente también lo acusa. Seguro que se nos vienen casos a la cabeza. 

La aplicación de los avances tecnológicos en diferentes campos favorecen la extinción o curación de enfermedades que en otros siglos diezmaban poblaciones enteras. El cambio de campo de batalla, antes absolutamente físico y ahora básicamente económico se cobra menos vidas. Reconozco que esto es discutible dado que antes  a las personas se les arrebataba la vida y ahora se les arrebata el presente y el futuro. Esto impacta directamente en su cerebro y en su cuerpo.

A nadie se nos pasa que, a medida que el tiempo transcurre, nuestra actividad cerebral disminuye. Se va perdiendo aquella efervescencia de aprendizaje de nuestra niñez y adolescencia, la potencia de nuestra juventud y madurez hasta llegar a un momento  en que notamos cómo  cosas que antes nos resultaban sencillas empiezan a requerirnos más concentración y tiempo para llevarlas a cabo.

Simplificando mucho, esto viene siendo porque nuestras neuronas realizan sus conexiones de manera cada vez más lenta.

Hemos oído hablar de neuronas mil veces pero, ¿  sabemos qué son ?. Son las células principales para el funcionamiento del cerebro y ellas se encargan de recoger estímulos que llegan a través de nuestros órganos de percepción, transmitir esta información a otras neuronas ( para trasladar el mensaje a lo largo de la red neuronal ) o bien transmitir ese mensaje a otras neuronas o bien a otras células. La conexión de una neurona con otra se realiza mediante impulsos nerviosos. En ellos se libera unas sustancias llamadas neurotransmisores y así toda la red neuronal de activa para trasladar a donde corresponda la información o las instrucciones precisas.

El mayor problema con el que se encuentra la actividad cerebral es la propia longevidad, para la que todavía está poco evolucionado. Digamos que los cambios evolutivos en nuestro cuerpo y en nuestro cerebro van mucho más lentos que el rápido incremento en la edad de vida ocurrida en los últimos 2000 años ( el homosapiens lleva sobre la faz de la tierra unos 200.000 años ).

Pues bien, actualmente sabemos que cada persona percibe, capta, procesa y gestiona los estímulos de manera diferente. Esto hace que diferentes personas tengan inteligencias diferentes, capacidades diferentes tanto cualitativas como cuantitativas. Según varios estudios estas capacidades vienen heredadas genéticamente en un 50 % y otro 50 % son adquiridas.

Además de esas capacidades innatas o adquiridas, cada persona tiene una actividad neuronal diferente. La actividad neuronal viene dada ( simplificando al máximo ) por el número de contactos entre las neuronas, su velocidad y los neurotransmisores. 

Es por ello que podemos encontrar gente que en momentos desarrolló una actividad intelectual, organizativa, creativa, etc de alto rendimiento y con el paso del tiempo esta decrece o se hace más lenta.

Existen estudios y ensayos para aplicar de manera externa estímulos eléctricos al cerebro para activar en mayor medida nuestra actividad neuronal. Obviamente los usos suelen ser médicos pero también se hacen ensayos en el ejército americano.

Son técnicas denominadas » no invasivas » que favorecen las conexiones y su velocidad. Una vez que el cerebro se acostumbra a esa nueva actividad se retiran los estímulos. De alguna manera el cerebro » rejuvenece», es decir, sale del ese camino rígido en el que estaba » encasillado».  Esto puede hacerse porque pese a lo que muchos piensan, el cerebro y su actividad sí pueden cambiar y hacer cosas diferentes a cualquier edad. Este fenómeno se viene denominando » `plasticidad cerebral «. Es decir, podemos seguir » moldeando» nuestro cerebro  independientemente de la edad que tengamos.

Y es posible que algun@ de vosotros traiga a su mente una imagen de una persona tumbada en una camilla con cientos de electrodos en su cabeza, con una enorme máquina al lado que dibuja un gráfico y origina pequeños pitidos que acompañan a subidas y bajadas de la línea del gráfico.¿ Verdad ?

Este post, entiendo que parece un poco serio pero tan solo quería poner un poco de consciencia en lo que sí podemos hacer y es que nosotros, a nivel personal SÍ podemos hacer cosas para que nuestro cerebro siga joven por más tiempo, para que nuestra actividad neuronal nos permita tener un cuerpo más sano ya que de cómo gestionamos las emociones y formamos nuestro pensamiento influye mucho en cómo nuestro cuerpo se comporta. 

Álvaro Pascual Leone imparte clases de neurología en Harvard, nos trae tres sencillas cosas que podemos hacer, que están en la mano de todos nosotros y que ayudarán a que nuestro cerebro funcione mejor por más tiempo. 

1.- Comer lo necesario para evitar que nuestro peso baje.

Parece sencillo pero en una sociedad en la que la comida es una fuente de satisfacción tan rápida y alcanzable, se antoja difícil si nuestro nivel de satisfacción está bajo. Te invito a leer [in] s4tisfacción. Alimentación es diferente a nutrición. Tanto una ingesta de alimentos excesiva como precaria hace que nuestro cuerpo tenga que hacer un esfuerzo extra, generando una actividad extra para mantener nuestra salud y ello afecta también a nuestra actividad cerebral.

2.- Hacer ejercicio intenso 15 minutos al día. Cada un@ sabemos lo que resulta intenso para nosotr@s ¿ verdad ?.  Para uno será correr 15 minutos y para otros caminar 15 minutos. La intensidad la marcamos nosotros. Entre otras cosas cuando hacemos ejercicio se generan endorfinas, oxitocina que son neurotransmisores peptidérgicos

3.- Elegir hacer una actividad diferente a cosas que hayamos hecho antes. Pintar, bailar, aprender un idioma, viajar, hacer un deporte… Más que actividad tendría que decir : elegir una afición. Ya que el aprendizaje de algo nuevo fuerza nuevas conexiones neuronales y abre caminos que harán que nuestro cerebro se esfuerce y se » desencorsete» de lo habitual.

Ahora que sabes que está en tu mano, ¿ verdad que apetece ?

 

 

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2 Comments

  1. Me gusta y me apetece.

    Abrazos.

    • Gracias Alejandri, en nuestra mano está con cosas bien simples.Un abrazo

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