Quería pedirte perdón

Posted by on May 29, 2017 in blog | 0 comments

Quería pedirte perdón

[Este artículo cuenta, en la parte final, con su versión en audio para personas que tengan dificultades del tipo que sea para su lectura ]

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Si me pongo a pensar en alguna persona que lleve mucho tiempo en mi vida, de esas que, sin dudar, quiero que me acompañe en este viaje, podría encontrar algún momento en que esta frase ha iniciado alguna conversación.

Partimos de que las personas hacemos lo mejor que sabemos en cada momento y que si supiéramos o pudiéramos hacer las cosas mejor, las haríamos. Es posible que tengamos recursos para hacerlas mucho mejor aunque hay veces que otras circunstancias se nos presentan y sin que ello sirva de excusa, actuamos conforme a ellas según las percibimos. Una misma circunstacia es vista por dos personas de manera diferente ya que tienen experiencias de vida únicas.

Por otro lado cuando las personas elegimos hacer una acción es porque en algo nos favorece, porque tiene una » ganancia positiva para nosotros «.  Cuando hablo de ganancia me refiero a que pensamos que hacerlo así va a reportarnos algo positivo ( según nuestro punto de vista ). Es decir, cuando alguien hace algo, su intención lejos de dañar a otra persona, es obtener una ganancia. Eso sí, es posible que para nada le importe dañar a alguien si con ello consigue su  propósito. Hablaríamos de personas que actúan de manera egoísta. ¿Y las que actúan de manera altruista ? Pues si profundizamos un poco, toda esa bondad de hacer bien a los demás… les proporciona placer, armonía, equilibrio, publicidad, bienestar. Cuando hacemos algo que sabemos favorece cierta y directamente a alguien ¿ qué sentimos ?.

Podemos  ser nosotros mismos los que nos demos cuenta de que quizá hemos hecho algo que ha dañado a alguien. También podemos darnos cuenta cuando esa persona nos lo hace notar con su comportamiento o explicándonos lo que les hace sentir mal.

Imaginemos que  alguien os dice que quiere pedir perdón a un amigo, y que cómo tiene que hacer ¿ qué le diríais ? ( tómate unos segundos… y si quieres » jugar «, antes de seguir leyendo.., toma papel y lápiz y anota lo que debería incluir en su petición de disculpas).

Está bien claro que cada uno lo hará a su manera pero en todas las maneras habrá cosas comunes:

  • Sinceridad. Cuando queremos pedir perdón a alguien es porque sinceramente sentimos haberle ocasionado daño. Nuestra intención era otra aunque finalmente las consecuencias de nuestra acción le afectaron negativamente.
  • Explicar el motivo de nuestra manera de actuar. Si nosotros hemos entendido o nos han hecho entender las razones por las que hemos causado un perjuicio, probablemente a la otra persona le ayude conocer nuestros motivos al comportarnos de una u otra manera. Explicando o invitando a preguntar se evita caer en prejuicios.
  • Poner de manifiesto la ganancia que perseguíamos, es decir,  para qué actuábamos así.
  • Poner de manifiesto que en ningún caso quisimos lastimarle.
  • Y lo más importante, que tomamos nota para evitar hacerlo más. El perdón tiene tanta grandeza como tenga nuestra intención sincera y consciente de evitar hacer de nuevo aquello que agravió a la otra persona.

 Aquí he puesto algunas puntos pero seguro que se te ocurren más… todo es mejorable.

Empecé este texto poniendo como ejemplo a esas personas que llevan mucho tiempo en nuestra vida.

Aunque hay alguien más importante aún. Alguien que siempre está… en las buenas y en las menos buenas.

Cuando algo que haces o que dices le hace daño te lo hace notar. Primero bajito ya que sabe que tu intención en el fondo es buena. El tema es que si sigues haciendo lo mismo, cada vez te lo dice más alto. Empiezas a notar que algo ha molestado pero como vuestra amistad » es  lo más «,  te das licencia para seguir haciendo lo mismo » un poco más «. La molestia continuada, aunque sabe que lo haces por bien… empieza a pasar factura y termina por convertirse en enfado. Y ahí es cuando te das cuenta que algo pasa. Nunca pensaste  que llegaría este momento. Y ahí lo tienes.

Tu mejor amigo, tu cuerpo, se ha cansado de avisarte. Se ha enfadado y mucho. Fue avisando como supo… con los medios que tenía a su alcance: dolor de cabeza, de espalda, de estómago, falta de sueño, quizá alguna erupción…

Ahora que te has dado cuenta  de aquello que has estado haciendo » con intención  positiva » te ha estado dañando, quizá te sientas abatido y algo confuso. Cuando pongas tus ideas en orden…posiblemente decidas cambiar la manera en la que venías haciendo algo … y no cortes… si ves que tal,  pídete perdón y  sobre todo perdónate.

Nadie mejor que tú sabe por las situaciones que pasas y los recursos con los que cuentas. Lo mejor de todo, es que si te lo explicas bien, habrás dado un paso más en tu propio conocimiento, en tu valoración, en tu aceptación. Estarás preparado para nuevos retos.. » juntos «.

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