P.O.M.P.

Posted by on Ago 5, 2020 in blog | 4 comments

P.O.M.P.

Acabo de inventarme este acrónimo para hablar de un tema que me ha propuesto un buen amigo.

Voy a utilizar esta palabra P.O.M.P. para definir a las «Personas que Obstaculizan Mis Planes». Las P.O.M.P son las muy conocidas » Personas Tóxicas «.

Prefiero hablar de Personas que Obstaculizan Mis Planes por dos motivos :

El primero de ellos es evitar etiquetar a la persona en sí. Si hay algo que debemos cuestionar son sus acciones y lo bueno de esto es que las acciones pueden cambiar. Si a alguien lo tildamos de tóxico, estamos prejuzgando que sus acciones también lo serán ( aunque haya algunas que contengan cosas buenas para nosotros ).

En segundo lugar cuando digo que obstaculizan, les quito poder, presencia y protagonismo porque la responsabilidad de llegar a nuestros objetivos es nuestra. En nuestro camino encontraremos personas que con sus acciones nos faciliten caminar y otras lo obstaculizarán.

Una vez contextualizadas las P.O.M.P quiero normalizar su existencia. Si tienen un papel relevante solo es porque nosotros hemos emprendido un camino y ello traerá cosas nuevas, también roces, tensiones, críticas…¿ y qué?.

En este punto te dejo una entrada anterior que puede ilustrar mejor este tema EMPIEZA EL CAMBIO

Cuando emprendemos un cambio, nos acompañarán diferentes personas que adoptarán diferentes roles. Que los roles sean diferentes es algo natural inherente a todo cambio. Unas personas nos motivarán, nos apoyarán, echarán una mano en todo lo que puedan o evitarán molestar si desconocen cómo ayudar. Se trata de los facilitadores. Cuando hablo de facilitadores otorgo a estas personas un papel importante en el cambio pero de alguna manera secundario. Y digo secundario porque el papel principal es el tuyo cuando empiezas a perseguir aquello que deseas y que estás en condiciones de obtener. En mi mente aparece esa imagen de los jugadores de Curlin. En este deporte que se practica sobre una pista de hielo, un jugador del equipo lanza una pieza de granito sobre la superficie de hielo con el objetivo de quedar cerca del centro de una diana o bien desplazar a las piezas del equipo contrario que han logrado colocar cercad de ella. Mientras el lanzador desliza la pieza aparecen otros jugadores con una cepillando la superficie de hielo cerca de la pieza para facilitar el movimiento o la dirección. Matices.

Obviamente que aunque hubiera 100 personas cepillando delante y detrás de la pieza de granito, si esta fue mal lanzada, de nada servirían sus esfuerzos. Por el contrario si una pieza ha sido muy bien lanzada, alguien que » cepille» mal , poco o nada podrá hacer, aunque moleste.

Pues bien en esas me quiero centrar, en las P.O.M.P.

Como esto puede dar para mucha literatura haremos una pequeña clasificación para que nos facilite su estudio y decidamos qué queremos hacer.

La clasificación que me parece más importante es aquella que distingue las P.O.M.P entre personas cuya presencia puedo elegir ( qué facil, ¿ eh ?) y personas cuya presencia escapa a nuestra voluntad o control .

Obviamente si alguna persona constantemente obstaculiza nuestros planes y nosotros podemos elegir si continuar con la relación, hemos de hacer un ejercicio, aunque parezca egoísta: Cuando toleramos una relación es porque nos está reportando una ganancia, del tipo que sea. La ganancia puede ser compañía, seguridad, estabilidad, dinero, influencia…. Aquí la pregunta es fácil: la ganancia que nosotros obtenemos ( aquí tenemos que ser muy honestos con nosotros mismos y bastante valientes ), ¿ es suficiente para compensar todos los obstáculos que nos viene poniendo ? (…).

¿ Podemos obtener de otra manera o de otra persona esa ganancia sin tener que pagar ese peaje ? (…)

Para P.O.M.P cuya presencia nos resulta obligatoria ( familia, jefes, hijos, padres …) , su gestión entraña más dificultad. Distanciarnos físicamente nos resulta difícil pero se puede entrenar la distancia emocional ( tomando la distancia como algo positivo para nuestro camino) En líneas muy generales y para aportar simpleza debemos de tener siempre muy claro nuestro objetivo, para qué lo queremos, cuáles de nuestros valores están implicados, cómo nos hará sentir, y para quién más será positivo. Te invito a escribirlo, tenerlo presente físicamente.Es decir si yo me he marcado como meta hacer una formación durante una año y mi familia me dice que es una tontería, que soy muy mayor, que voy a desatender mis obligaciones, que me voy a frustrar, ( y mil lindezas más que seguro que salen a la luz ), yo he de tener muy claro que quiero esa titulación, para tener más oportunidades laborales y recursos personales. Que pondré en marcha mi esfuerzo, mi tesón, mi ilusión y mis ganas de ser mejor. Tendré que tener muy claro lo bien que me sentiré cuando lo consiga y que gracias a eso las personas de mi alrededor se alegrarán de mis logros y que a partir de ahí enfrentaré mis retos con mayor facilidad. Cada vez que encuentre una «piedra», pensaré si la salto o la rodeo… pero sé que difícilmente me desviará de objetivo. Todas las » criticas » que se reciban se pueden » positivar » y que su efecto sea positivo o en el mejor de los casos neutro.

Para tanto para un tipo de personas como para otras, antes de tomar una decisión acerca de la distancia que nos tomamos, valdría la pena hacer un ejercicio para determinar su grado de bondad. Me explico, muchas personas tratan de ayudarnos ( en su estructura mental ) poniendo obstáculos para evitar que nos dañemos …Y hemos de tener en cuenta que cuando dicen algo lo dicen fruto de su estructura, experiencias, vivencias y capacidades, que probablemente nada tienen que ver con las tuyas. Si fuéramos capaces de llegar a lo que en realidad quieren conseguir teniendo esa actitud o conducta hacia nosotros, y lo hacen de buena fe, es posible que pudiéramos explicarles que pueden conseguir lo mismo ( protegernos, mantenernos cerca,…) de otras maneras que además serían más beneficiosas para nosotros.

He tratado de hacer una simplificación ( demasiado sencilla) para mostrar que cuando dividimos algo en partes es más fácil afrontarlo y organizarnos,

Sin duda algo que será clave para nosotros será la gestión de las emociones que la presencia o la injerencia de esas personas en nuestras vida provocan.

Obviamente es casi imposible controlar una emoción pero sí podemos elegir lo que pensamos acerca de ello, lo que sentimos y sobre todo cómo actuamos para obtener aquello que deseamos.

Poniendo el ejemplo de la piedra en el camino, es casi imposible saber si estará o cómo de grande será, pero sí podremos elegir si rodearla o saltarla para seguir hacia aquello que nos hará felices a nosotros y a los que nos desean felices.

Quiero agradecer al escritor Alejandro Guillán la pregunta que ha dado lugar a este texto.

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4 Comments

  1. Maravillosa publicación, que no sólo ha dado respuesta a mi pregunta, sino que está fantásticamente estructurado, además de enfocarlo de una manera muy didáctica.

    • Me alegra que te guste, y gracias por plantear la pregunta. Me encantan las preguntas… Un abrazo

  2. En todo ese proceso, además, podemos descubrir las veces que cada una de nosotras también ha sido un obstáculo para otras criaturas, consciente o inconscientemente, y aprender a evitar dejar tanta huella, sobre todo si no es positiva.

    • Sin duda Begoña, ser consciente de cómo tu presencia, tus acciones han podido influir en las emociones de otras personas denota muchos pasos avanzados en el Camino. Gracias por tu comentario.

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