Mucho, mucho ruido

Posted by on Nov 13, 2019 in blog | 0 comments

Mucho, mucho ruido

Ruido, tan humilde que nada representa, tan indefinido que ni nombre tiene. Tantas veces ignorado, tantas veces despreciado, tantas veces … pasado por alto.

Cuando hablamos del lenguaje, recordamos participaban el emisor, que emitía el mensaje, el receptor, el mensaje, el entorno y el ruido.

Definíamos el ruido como aquellos sonidos que dificultaban la llegada en óptimas condiciones al receptor. Quizá era el ruido de la calle, de los coches, de música, la lluvia. Quizá.

Hoy la comunicación es mucho más que lenguaje verbal. Cada deseo, cada necesidad, cada pensamiento que emitimos lo hacemos desde varios niveles:

El nivel verbal, El más conocido, el más superficial, el más manido, el que todo el mundo reconoce y en el que enfoca la mayor parte de su atención. El ruido en el nivel verbal es aquel sonido que dificulta la recepción del mensaje.

El nivel no verbal. Miradas, gestos, ademanes, cadencia, movimiento, también son parte ( y muy importante ) de la comunicación. Este nivel también tiene sus propios ruidos. ¿ Cuáles son ? ¿ Te ha pasado alguna vez que viendo a alguien hablar su mensaje ha perdido fuerza porque gesticulaba demasiado, o su mirada estaba distraída ? Son simples ejemplos.

El nivel emocional. Cuando nos comunicamos, también nuestro estado emocional juega un importante papel. Las mismas palabras dichas con miedo, alegría, tristeza, ansiedad, seguridad … suenan diferente. ¿ Qué opinas ?

Podríamos hacer otra división de ruido atendiendo a los sistemas representacionales ( para recordar 🙂 )

El ruido auditivo, el más común, el que interfiere en mensajes con sonido

El ruido visual, menos detectable. Imagina que quiero dejar una nota para que la lea un compañero. Puedo escribirle unas lineas en un folio que él ya ha utilizado en con el boli del mismo color al que el usa o tomar un pedacito de papel de color y dejárselo sobre su teclado del ordenador. En este último caso he evitado aquello que obstaculizaba la lectura de mi nota.

Por otro lado el ruido kinestésico. Se trata de factores ambientales como el calor, el frío, la humedad, la presión etc, que obstaculizan que el mensaje llegue correctamente. Imagina una reunión en una sala y que en esta hace mucho calor. Esta incomodidad restará atención a lo se expone o incluso la anulará.

La comunicación es la herramienta que tenemos para compartir nuestros deseos, nuestras ideas, nuestras necesidades, nuestras emociones… Las personas somos seres sociales, rodeados de tantos otros como nosotros y poder transmitir aquello que es importante para nosotros se convierte en una necesidad.

Permitidme que llame ruido a todo aquello que resta o que nada aporta a la comunicación. Solo nos vale lo que sí aporta, lo que acerca, lo que amplía, aquello que hace más nítido, que clarifica. Todo el resto es como una bruma que entorpece la visión. Quizá a veces es muy leve y nos acostumbramos pero poco a poco dejaremos de ver con claridad.

Hoy en día estamos tan rodeados de ruidos, de ruidos envueltos en fantásticos efectos visuales, kinestésicos, auditivos, emocionales… que corremos el riesgo de dejar de ver el mensaje e incluso de pensar que el propio ruido es el propio mensaje y comunicación.

Tomemos de ejemplo cómo nos comunicamos con alguien en particular y analicemos a qué ruidos estamos sujetos en cuales podemos actuar.

Tu comunicación y » tu alguien particular » te lo agradecerá.

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