Más vale maña que fuerza. Consigue tus metas con estrategia.

Posted by on Jul 10, 2018 in blog, coaching vigo | 0 comments

Más vale maña que fuerza. Consigue tus metas con estrategia.

En la vida los recursos que tenemos son » escasos «. Cuando digo escasos, quiero hacer mención a la naturaleza finita de nuestros medios. Y cuando digo medios me refiero aquello de lo que disponemos para alcanzar metas o objetivos.

Si piensas que tienes todo el tiempo del mundo, si crees que eres poseedor de energía infinita ( y renovable), es posible que estés equivocad@. Si crees que una situación será así para siempre, quizá estés en un error. 

Conseguir tus objetivos  es posible pero nadie dice que vaya a ser fácil. Necesitarás sacar lo mejor de ti mism@, mucha consciencia, responsabilidad y acción. Necesitarás ser constante, fuerte, ajen@ al desaliento. Solo así lo lograrás.

Este proceso puede complicarse si partimos de supuestos erróneos como los que comenté al inicio.  Cuando somos conscientes de que nuestros medios varían por su uso, por el esfuerzo que nos suponen o por el tiempo que transcurre, ¿qué hacer ?.

1.-Dosificar. 

¡ Qué fácil nos resulta decirlo ! … Y qué difícil nos resulta hacerlo. El camino es largo, y nos harán falta nuestros recursos a lo largo de él.

A principios del siglo pasado había una gran competencia por llegar al Polo Sur. Es posible que os suene Amundsen, como el primer hombre que llegó al Polo Sur. El viaje era endiablado. En condiciones límite, eligió una ruta más corta que ni figuraba en los mapas. El capitán Scott, competía por la misma hazaña. Ambas expediciones partieron con diferencia de 4 días pero los primeros sacaron más de 30 días de ventaja a los segundos, que también coronaron el Polo Sur aunque fallecieron  antes de llegar al campamento base. Se comenta que el equipo de Scott acabó sus provisiones mucho antes de lo previsto mientras que Amundsen, además de dosificar, durante la ida, fue escondiendo comida bajo el hielo para la vuelta. De esa manera, además, ahorraban esfuerzos en transportarla.

Evita esperar a tener poco para dosificar, hazlo desde el principio. 

2.-Dejar las cosas ser.

En nuestro camino provocamos cambios en las cosas. Muchas veces, una vez que las cosas empiezan a cambiar, es útil observar cómo van evolucionando. Todos los cambios, una vez que se inician tienen una cierta inercia. La inercia es una propiedad física de los cuerpos ( de las circunstancias ) para oponerse a los cambios. Es decir, si algo está quieto, su inercia será a mantener su estado, estático. En algo que se mueve, su propiedad favorecerá que continúe el movimiento. Cuando nos demos cuenta que un cambio está en movimiento, » dejémoslo ser «, veamos qué ocurre. Solo intervendremos cuando tome una dirección que obstaculice la consecución de nuestros objetivos.

3.-¿ Inviertes o gastas?.

Cuando invertimos en algo es para obtener una utilidad. Normalmente mayor a la inversión. Esa es la ganancia.

Si ponemos sobre la mesa nuestros recursos a cambio de nada, más que una inversión, es un gasto.

Ejemplos sobran, es posible que inviertas tiempo ayudando a alguien en algo. La utilidad para ti va desde la propia satisfacción ( que incrementará tu autoestima, el concepto que tienes de ti mism@ ), la mejora de la vida de esa persona ( ganancia doble ) o incluso que, en otro momento, esa persona te ayude a ti, hable bien de ti etc…

Con una u otra finalidad estás invirtiendo tu tiempo. 

En en caso contrario, seguro que se te ocurren circunstancias en las que has aportado tu tiempo y esta aportación ha acabado por ser un gasto, sin ningún tipo de retorno. Es posible que suene egoísta, pero todos hacemos las cosas pensando en que obtendremos una » ganancia  positiva «, del tipo que sea. ( Satisfacción, aprendizaje, reconocimiento, dinero … )

En el camino hacia la consecución de tus metas, de tus objetivos, vas a necesitar todos tus recursos. Por ese motivo estate muy atent@ a la circunstancia en la que los aportas.

Como dice un buen amigo :»  Lo que no suma, resta 😉 «

Cómo ves, para conseguir las cosas, además de buena intención, de un objetivo loable, de altas capacidades, también hemos de ser un poco estrategas. Aplicar la economía en nuestros recursos y obtener utilidades de todo aquello que ocurra, siendo o sin ser protagonistas.

¿ Sabéis que en el sumo, la lucha japonesa, ambos contrincantes aprovechan la fuerza del otro, su inercia para ganar ?.

Incorpora la estrategia de la economía en el camino hacia tu meta.

Ya se sabe, más vale maña que fuerza.

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