Está en tus manos.

Posted by on Mar 4, 2020 in blog | 1 comment

Está en tus manos.

Las manos son, después de la mirada, la parte de nuestro cuerpo con la que más nos comunicamos.

Obviamente me refiero al lenguaje o comunicación » no verbal «.

La manera en que una persona gesticula con sus manos puedo decirnos mucho más sobre ella que la gran parte de las palabras que dice…

En la antigüedad cuando la supervivencia dependía básicamente de lo fuerte que eras, cuando una persona se encontraba con otra e iba en son de paz, mostraba las palmas de sus manos para mostrar que carecía de armas.

De este hecho de mostrar las palmas de las manos, es posible que provenga el gesto de estrechar las manos para saludarse. Es la manera evolucionada en la que dos personas muestran su actitud de paz y de amistad.

Una curiosidad es que los romanos se saludaban tomándose de las muñecas en vez de hacerlo enfrentando las palmas de las manos. La razón, comprobar si el otro llevaba una daga escondida en la manga de sus ropajes.

Cuando nosotros damos, ofrecemos algo, lo hacemos con la palma de la mano hacia arriba. Cuando recibimos algo, también lo hacemos con la palma de la mano hacia arriba. Cambia la forma de la mano pero la posición de la palma siempre es hacia arriba.

Por estos motivos y seguro que por otros, mostrar las la palma de la mano hacia nuestro interlocutor comunica, honradez, sinceridad, amistad, paz, a veces sumisión. Cuando queremos explicar algo, hacernos entender, pedir excusas, decir que fue un error… ¿ cómo ponemos las manos ?

Muchas veces, escuchar a nuestro interlocutor teniendo a la vista nuestras manos y sobre todo la parte interna de estas dará a entender que estamos abiertos a sus propuestas. Quizá pueda parecer artificial pero podemos probar gestos para evitar cruzar las manos sobre la mesa ( mostrando su parte exterior ), tener los puños cerrados o, mucho peor , escondiendo las manos bajo una mesa o tras la espalda.

Al igual que mostrar las manos es signo de honestidad, transparencia, sinceridad y honradez, esconderlas puede conllevar todo lo contrario.

Unas buenas palabras y sumisión expresa puede verse desenmascarada cuando alguien gesticula con la palma de las manos hacia abajo o te da la mano poniendo la suya sobre la tuya, en vez de en paralelo.

El dedo acusador, ¿ hacia dónde tiene la palma ? Cuando dices » se acabó «, porque tú lo decides, ¿ hacia dónde tienes las palmas ? Si por el contrario alguien decide que se acabó y tú preguntas «¿ se acabó ? «… la postura de las manos, ¿ cambia ?

Será muy fácil descubrir si una persona tiene una actitud dominante observando los gestos que hace con sus manos aunque sus palabras digan todo lo contrario.

Digamos ya sabemos mentir con palabras pero todavía nos queda bastante para mentir con soltura con el cuerpo.

Un ejercicio puede ser observarnos a nosotros mismos, para ver de qué manera utilizamos las manos y si es coherente con lo que pensamos y el discurso que mostramos.

Cada día descubro que hay más cosas en nuestras manos….

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One Comment

  1. Muy interesante y, sobre todo, una forma diferente de acercarse al lenguaje no verbal

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