Cómo ganar en cualquier negociación.

Posted by on Oct 3, 2018 in blog | 2 comments

Cómo ganar en cualquier negociación.

Cuando nos encontramos ante la palabra negociación, ¿ qué pensamos ?, ¿ cómo nos sentimos ?, ¿ de qué manera actuamos ? ¿ Obtenemos el resultado que queremos ?

La RAE nos muestra varias acepciones, entre ellas, las que siguen: 

1..- Tratar y comerciar, comprando y vendiendo o cambiando géneros, mercancías o valores para aumentar el caudal

2.- Tratar asuntos públicos o privados procurando su mejor logro.

3.- Tratar por la vía diplomática, de potencia a potencia, un asunto, como un tratado de alianza de comercio.

En todas hay un elemento común, el aumento del caudal, el logro o la alianza. Es decir, una ganancia para los que negocian.

¿ Cuándo un negocio es bueno ? ¿ Cuándo hemos hecho un mal negocio ? ¿ Volveríamos a tratar asuntos con alguien con quien hemos hecho un mal negocio ?

Para mí hay tres tipos de negocios:

1.- En los que uno gana y otro pierde. Quizá se trata de los más habituales y por eso cuando alguien nos propone un negocio, nos echamos un poco hacia atrás, ladeamos la cabecita y nos preguntamos » qué querrás tú». Suelen ser esas circunstancias en las que para que uno gane el otro ha de perder. Son  juegos de suma cero, binarios. Provocan desconfianza, frustración, bloqueo y, en definitiva, pocas ganas de seguir negociando otras cosas. La continua práctica de este tipo da lugar al tipo 2.

2.- En los que los dos pierden. Cuando dos personas pueden ayudarse a conseguir lo que quieren y dejan de hacerlo, están perdiendo las dos. ¿ Cómo alguien llega a renunciar a conseguir cosas que quiere por evitar negociar ? Es posible que se sientan cansadas o desconfiadas frente a una parte que trata de ganar siempre. Ojo, esta otra parte, la segunda, también deja de obtener lo que quiere.

3.- En los que los dos ganan. Estos son los tratos que nos gustan, en los que ambas parten consiguen aquello que quieren. Cuando nos favorecen para conseguir nuestros objetivos nos sentimos felices, confiados y estaremos encantados de tener » colaboraciones » futuras.

Quizá pueda parecer que solo se negocia en el campo comercial. En realidad nos pasamos negociando todo el día, ya que todos tenemos objetivos y personas que nos pueden facilitar o contribuir a su alcance.

Quiero centrarme en lo que más me interesa : las personas, sus inquietudes, su felicidad. Las negociaciones traen ganancia  y la  ganancia más grande es la que nos trae felicidad, tranquilidad, mesura, comprensión, confianza, tranquilidad, estabilidad, crecimiento…

Por eso, para obtener esas ganancias tan » nutrientes » , vamos a incorporar un ingrediente secreto : el amor. Cuando hablo de amor, lo hago en sentido amplio. Hablo de amor como esa actitud de favorecer la vida de las personas. Este ingrediente mágico que nunca se acaba porque germina allá donde se pone.

Normalmente cuando estamos con alguien nos preguntamos sobre qué puede hacer esa persona por nosotros, y luego le ponemos  el » precio» que estamos dispuestos a pagar para conseguirlo. Es decir empezamos » pidiendo»,  y depende de lo que obtengamos y en las condiciones que lo hagamos » pagamos » más o menos.

Obviamente ambas personas obtienen algo aunque esto puede mejorarse de una manera exponencial con un pequeño cambio.

¿ Y si en vez de  empezar preguntándonos sobre qué puede hacer esa persona por nosotros, empezamos pensando qué podríamos hacer nosotros por ella ? La perspectiva cambia radicalmente, porque tomamos la iniciativa y encima, la iniciativa de dar en vez de la de pedir. Consciencia y generosidad sin que sea la necesidad el origen. 

En ninguna de las acepciones de negociación aparece la necesidad, solo la ganancia.

Si solo buscamos ganancia por una necesidad, más que ganancia neta, lo que obtenemos es una circunstancia de necesidad cumplida, pero ganancia cero.

Quizá este tipo de obtención de ganancia solo lo podamos realizar así con algunas personas, pero, en todo caso merece la pena empezar una espiral expansiva de ganar – ganar, confiar – confiar, crecer-crecer.

Y como siempre, me dejo para el final lo mejor de todo: el ingrediente secreto está en ti y tú puedes tomar la iniciativa la próxima vez. ¿ Probamos ?

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2 Comments

  1. Me gusta mucho. Es muy interesante cómo plasmas, de una forma sencilla, inquietudes que muchos de nosotros podemos tener.

    Abrazos.

    • Gracias Alejandro, poco a poco, paso a paso y sobre todo tomando la iniciativa. Un abrazo y gracias !

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