Posts made in febrero, 2016

» Cosas Chulas «

Posted by in blog | 0 comments

» Cosas Chulas «

» Cosas chulas «… Hace poco escuché esta expresión en alguien de » mi quinta » y me sonreí. » Cosas chulas «…mi mente  buscó en el estante donde guardo los recuerdos de niñez. La mayoría de las cosas que hacía, eran eso.. » cosas chulas «. Ensamblar piezas de juegos de construcción, colorear, moldear con plastilina de colores, celebrar los cumples con los vecinos,  merendar y poner el chocolate dentro del pan, cantar o hacer playback de canciones frente al espejo… Seguro que a ti se te vienen otras tantas a la mente, y también sonríes. Una vez que que repasé éstas y otras cosas que me encantaban de pequeña, me pregunté ¿ y qué hay de esas cosas ahora ? Me sorprendí, porque esa pregunta venía de bastante adentro, como diciendo ¿ qué hay de lo mío?. Ae: ¿ Que qué hay de lo tuyo ? Ni: Sí de lo que me gusta hacer a mí, siempre acabamos haciendo lo que  » hay que hacer «, andamos todo el rato de aquí para allá y al final nunca hacemos nada de lo que a mi me gusta. Ae: ¿ Acabamos, andamos, hacemos ? ¿ Quién eres y qué quieres? Ni:… Pues no se  muy bien, solo se que siempre estuve aquí y me lo pasaba en grande, todo fluía, todo iba bien, me reía un montón. Dormía del tirón 10 horas, inventaba historias, podía ser quien quisiera, lo era… Ae: ¿ Y tus obligaciones ? Ni:  Cuando tú apareciste,  empezaron algunas responsabilidades que, si te tengo que ser sincera, me parecían normales, iba siendo más grande y podía hacer más cosas, tomar algunas decisiones, ayudar más, ser más autónoma… Ae: Al menos algo positivo… Ni: Sí ya… al poco  tiempo,  aquellas responsabilidades aumentaron y muchas se convirtieron en obligaciones. Vinieron las precauciones, cada vez más y más y algunas de tan grandes pasaron a ser miedos y limitaciones Un día te dio por decir que   «hacer cosas chulas» era  «hacer tonterías «, » hacer el payaso», » comportarse como un crío «… Otro día,encontraste en una caja  aquellas tarjetas en las que escribía los guiones  de broma de  programas de radio que grababa en aquel casete, las rompiste y las pusiste para reciclar, con otros cartones. Me enfadé. A mi me gustaban… Ae: Aquellas tarjetas, es cierto, unas eran de entrevistado y otras de entrevistador, dónde estará aquel casete… Ni: Lo tiraste, junto con las otras.. Ocupaban demasiado, eran cosas de críos  y vinieron los «cedés» Ae: Los CD… me acuerdo cómo brillaban, aún recuerdo el primero que vi..y el primero que compré… Ni: Y conseguiste grabar tu voz en ellos, hiciste alguna entrevista? Ae: (…) Ni: A ver, si a mi me gusta que estés sabes, me das seguridad, sabes mucho, me proteges un montón, … quiero que estés… pero me gustaría que cada día jugáramos un rato como antes. Ae: Pero si me  paso el día trabajando, la compra, la comida, recados…Cuando llego a casa,  solo quiero descansar. Ni: Ya… te propongo algo.. Ae: Dime.. Ni: ¿ Te gustaría que hiciéramos » cosas chulas » juntos ? Ae: Sabes, la verdad es que sí, que echo de menos reírme a carcajadas, bailar de forma estúpida frente al espejo,  jugar con plastilina, inflar un globo y hacerlo chirriar… Espera… creo que tengo unas pinturas en aquel bote… Bien! Aquí están. Y … un afila… aquí. Folios ! jajaja qué bueno! Oye… te apetece hacer » cosas chulas « Ni: » Sehhhhhh « Ae: ¿ Eh ? Ni & Ae : Jajaja Leo a menudo, que...

Read More

¿ Qué te sobra para ser feliz ?

Posted by in blog | 6 comments

¿ Qué te sobra para ser feliz ?

» ¿ Que, qué me sobra para ser feliz ?…Dirás que, ¿ qué me falta para ser feliz ? « En nuestro entorno  la expresión más habitual es la segunda: » qué te falta para ser feliz «. A partir de esta afirmación se da por hecho que necesitamos ésto o aquello para llegar a ser mejores, a estar mejor, en definitiva a ser más felices. Esta afirmación que por repetida se convierte en dogma,  supone el mejor caldo de cultivo para el actual sistema, en el que el consumo conlleva  la felicidad. Se nos presentan continua y constantemente infinitos productos  a los que aspirar y ello lejos de hacernos felices, nos crea ansiedad y frustración en el afán de conseguirlos.  Para conseguirlo nos sometemos a mecanismos sociales, laborales y familiares, en las que « se da » con la esperanza de » obtener » lo suficiente para tener. Como resultado se generan conflictos que se acaban almacenando en nuestra mochila, que cada día pesa más y nos ralentiza. De este planteamiento  se deriva que nuestra felicidad se base en la consecutiva obtención de  elementos, situándola por lo tanto fuera de nosotros y con acceso incierto. Cuando situamos nuestras energías en objetivos poco realistas o que no dependen en gran parte de  nosotros, nos encontraremos con insatisfacción, frustración, cansancio, inseguridad… factores éstos que nos alejan de nuestro objetivo final de alcanzar un mejor estado. Evitaremos centrarnos en el problema, para centrarnos en la solución, en lo que depende de nosotros. A nosotros quizá nos cueste manejar aquello que deseamos pero desde luego podemos gestionar aquello que sí tenemos. Hagamos una reflexión y cambiemos el foco desde qué nos falta para ser felices a qué nos sobra para ser felices: Quizá nos sobra algo de miedo, de inseguridad, alguna creencia limitante que nos impide creer en nosotros mismos, algo de estrés, algún hábito que nos resta, alguna preocupación por cosas que tal vez nunca pasen,  algún conflicto con personas que nos importan. Si nos despojáramos de ésto o lo cambiáramos … ¿ cómo nos sentiríamos ? Una vez hecha la reflexión e identificados los elementos que « nos sobran » podremos abordarlos. ¿ Y a ti, qué te sobra para ser feliz ? Si te gusta, comparte...

Read More

¿ Te limitan tus creencias ?

Posted by in blog | 0 comments

¿ Te limitan tus creencias ?

Sí, que si te limitan tus creencias … que  ¿ a qué me refiero? Pues si tienes algún tipo de jucio bien anclado en tu cabeza que en vez de facilitar que hagas cosas, evita que las consigas… Las creencias, junto con los valores son  formas en las que enmarcamos nuestra experiencia y le damos significado ( construimos nuestra realidad ). Suelen ser juicios sobre nosotros mismos, sobre los demás o cualquier cosa que nos rodea… Aparecen recurrentemente en las conversaciones y en muchos casos resultan tan incuestionables como irracionales. Suelen estar muy aferradas, arraigadas, parece que siempre han estado ahí, de ahí que pensemos que es algo implícito en nuestro ADN.  Neurológicamente están asociadas a nuestro sistema límbico, el relacionado con nuestras emociones y con la memoria a largo plazo. De hecho sabemos que creemos en algo porque activa nuestras emociones y desencadena respuestas fisiológicas. Si tengo la creencia de que los perros atacan a las personas de ojos claros, cada vez que alguno se acerque a mi, mis músculos se tensarán ( por si tengo que correr ), mi respiración se hará más rápida ( para llevar más oxigeno al sistema muscular) y mi corazón empezará a latir con fuerza ( para llevar ese oxígeno). Las mayor parte de las creencias se generan en la niñez y/o provienen de alguien que ejerce para nosotros de autoridad o ejemplo. Así que pensemos en cómo nos dirigimos a los nios o a aquellas personas para las que somos un ejemplo o ejercemos autoridad. Las creencias pueden ser potenciadoras o limitantes Recuerdo cuando estaba en el cole y las asignaturas cada año me parecían más difíciles… y me daba por pensar que si en el curso siguiente había 30 niños es que la habían aprobado el año anterior, por lo tanto yo también podía hacerlo. Esta creencia  de que puedo hacer cosas que otros ya han hecho antes, trasladada a diferentes ámbitos me ayuda a enfrentarme a un montón de cosas con confianza. Estaríamos hablando de una creencia potenciadora. Sobre las creencias limitantes, comentar dos cosas, la primera es que como Coach tendré que preguntar al Coachee si la creencia que tiene le limita. Una creencia limitante lo es para la persona que la tiene, para otros puede carecer de importancia. La segunda es que todas las creencias cumplen una función por lo tanto si se quiere trabajar en una creencia limitante, ésta, lejos de eliminarse, debe sustituirse por otra que realice la misma función y que, a diferencia de la anterior, potencie a la persona. Las creencias limitantes sobre uno mismo pueden ser de desesperanza, impotencia o ausencia de mérito. La desesperanza se basa en que el objetivo fijado es inalcanzable, independientemente de nuestras capacidades        ( siempre me sale todo mal, nada cambiará ), la de impotencia es cuando el objetivo es alcanzable menos para nosotros ( nunca aprobaré ese examen) . En tercer lugar … el merecimiento…Creer que por algo que somos, que hemos sido o hecho…¿ lo merecemos ? ( el trato que tengo es lo que merezco, si hubiera elegido otro trabajo …) Te invito a reflexionar un minuto sobre alguna creencia que tengas que te esté limitando, en los resultados de comportarte bajo esa creencia. El hecho de identificarla será el primer paso para decidir si te gustaría trabajar en ella. ¿En qué te afecta? ,¿a quién más afecta?, ¿ te gustaría que fuera diferente ? y dejando lo futuribles… ¿ Quieres que sea diferente ?           Si te gusta, comparte...

Read More
Momento de Cambio