Posts made in septiembre, 2015

¿ Y tú, tienes plan B?

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¿ Y tú, tienes plan B?

Tómate unos segundos … ¿ Un plan B ?, ¿ qué quieres decir ?, ¿ un plan B de qué?, ¿ y para qué quiero yo un plan B ? Seguro que alguna de estas preguntas acaban de asomarse a tu cabeza… empecemos por el principio. Cuando establecemos una meta que conseguir, seguimos una serie de pasos : 1) Definiremos la meta lo más detalladamente posible, nos aseguraremos que podemos medir su consecución, analizaremos que es alcanzable para nosotros, ( es decir que depende de nosotros en gran medida ) y que contaremos con los medios para hacerlo. También es indispensable realizar su planificación temporal. Si conseguimos definir nuestro objetivo basado en estos principios focalizaremos nuestra atención, pensamiento y nuestra energía en su consecución. 2) Exploraremos con qué medios contamos, internos ( nuestras habilidades, capacidades, fortalezas… ) y externos     ( aspectos ambientales, sociales…) 3) Estableceremos opciones. En este paso identificamos diferentes opciones con las que podemos llegar a nuestra meta. 4) Planificación. Estableceremos un plan de acción. Cómo lo voy a llevar a cabo, cuándo lo haré, cuándo empiezo… Hasta aquí hemos hecho un GROW; GROW  ( Crecer ) es un acrónimo inglés cuyas letras detallan estos 4 pasos G: GOALS ( Objetivos, metas) R: REALITY ( Realidad, explorar la situación presente interna y externa) O: OPTIONS ( Establecer mis opciones ) W: WILL ( Planificación, voluntad y compromiso). Esta metodología se ha demostrado  altamente efectiva a la hora de alcanzar metas ( realizar un cambio, resolver un conflicto,  trabajar en un área de mejora…) Siguiendo este método evitaremos la frustración, el cansancio y la desmotivación. Éstos aparecen cuando desconocemos exactamente lo que queremos, cuando apenas sabemos si lo hemos conseguido o tenemos dificultad en medir el logro. Imaginemos estar luchando por algo que somos incapaces de medir. Quizá te suene raro por ello  pongo un ejemplo : Quiero correr 100 ms en 20 segundos ( fácil de medir ). Quiero tener relación de confianza con mi hermano ( tendremos que establecer cómo sabremos que hemos alcanzado este objetivo). Una vez establecido el objetivo de manera eficiente : Objetivo SMART ( Específico, medible, alcanzable, realista y comprometido), nos ponemos a ello. Cuando comentaba lineas atrás que la consecución del objetivo ha de depender en gran parte de nosotros parece una obviedad, sin embargo es algo sumamente importante que debemos de analizar: Quiero caminar una hora todos los días. Quiero que mi pareja sea mas comunicativa. Dos ejemplos que por simples, ilustran el grado de dependencia que puede tener un objetivo. Pues bien muchas veces a pesar de que hemos seguido los pasos, que tenemos un objetivo SMART y que seguimos un GROW, sería bueno identificar qué podría ocurrir que nos  obstaculizara la consecución. Un alto grado de dependencia puede ser el 80%, por ello analizaremos aquello de lo que podría depender ese 20%. Y ahí viene el plan B. Una vez que tenemos identificadas las cosas que nos podrían entorpecer  para llegar a la meta, desarrollaremos para cada una de ellas un PLAN B. Es decir tendremos planificado que si ocurre A podemos  tomar un par de caminos alternativos y así con el resto de circunstancias. La conciencia se amplia al saber qué depende de nosotros y se da un salto cualitativo cuando además conocemos a partir de dónde la consecución depende de otras circunstancias… y si esto ocurre… TENEMOS UN PLAN B. De esta manera, evitamos el fracaso y la desmotivación. Prevemos circunstancias adversas y las gestionamos proactivamente. Al añadir un plan B a nuestro GROW, es decir tener un » GROWB » ( » invención ilustrativa...

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¿ Eliges tus pensamientos o ellos te eligen a ti ?

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¿ Eliges tus pensamientos o ellos te eligen a ti ?

Una de las razones por las que el Coaching es tan efectivo es que traslada el poder de la  elección al Coachee o cliente. Todo el potencial ( capacidad para ) está en el cliente y el Coach trabajará para que éste sea consciente de ello y elija qué camino tomar. Para ello nuestra herramienta fundamental, las preguntas.  Si yo te pregunto : ¿ Podrías decirme cuál es tu comida favorita?. Seguro que al instante trasladas tu  mente ante un plato de esa comida. Podrías describir con detalle sus ingredientes, su punto exacto de temperatura y cocinado, derivándose una emoción positiva. Sin embargo si yo te pregunto : ¿ Podrías decirme cuando fue la última vez que lloraste ?. Probablemente tu mente busque ese momento, trate de recordar con menor o mayor facilidad aquella emoción, quizá las causas y todo lo que las rodearon. Posiblemente tu estado de ánimo haya decaído por un instante. ¿ Qué ha pasado ? Allá donde se sitúan nuestra atención, se sitúa nuestra energía. Si nuestra atención se dirige a algo agradable, positivo para nosotros nuestras energías se focalizan en  algo alegre, beneficioso. El pensamiento que nos invadirá será positivo y nos acompañará en el desarrollo de nuestras actividades, siendo éstas más fáciles y llevaderas, obteniendo así un resultado favorable. Si por el contrario nuestra atención se sitúa en un pensamiento o situación desfavorable, dramática,, triste, nuestras energías quedan ahí atrapadas y  aquello que hacemos y el resultado que obtenemos se ven lastrados por esa energía negativa. Quizá me digas que es difícil pensar en algo positivo, sin embargo, lo acabas de hacer ante dos preguntas bien simples. Este es un básico ejemplo de la potencia de las preguntas como herramienta en la metodología del Coaching, para la dirección de la atención. Y si yo, sin conocerte, con dos preguntas tan simples he conseguido dirigir tu atención, ¿ imaginas qué serías capaz de conseguir tú ?. Está claro que  a veces tenemos adquirida una rutina de pensamiento, ¿ acaso no nos encontramos gente que siempre sonríe,  a la que todo parece salirle bien, que siempre está de buen humor  y otras personas a las que parece que todo les pasa ? Una manera positiva de pensar es nuestra mejor compañera para el día a día. Al igual que elegiste pensar en tu comida favorita  o en la última vez que lloraste, puedes elegir tu manera de pensar. Sin duda que al principio tienes que poner atención en ello, practicar, ser consciente de tus pensamientos para encaminarlos de manera favorable. Poco a poco la práctica,  la inercia, la buena rutina y el refuerzo que dan los resultados favorables, se asentarán formando parte de ti.  Las emociones son respuestas orgánicas, psicofisiológicas de adaptación ante estímulos externos por el contrario  nuestros pensamientos son el resultado de nuestra consciencia.  Ante una emoción o un sentimiento, tú puedes elegir qué pensar. Y ahora que sabes esto ¿ qué eliges ? Si te gusta, comparte...

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Momento de Cambio